El cuerpo es el vehículo manifiesto de la presencia divina, gracias a el puede materializar sus virtudes y expresarse.

La mente se le dio al ser humano, junto con el ego con un único propósito: ayudar a la divinidad a pensar y a tener iniciativas. Muchos genios en la historia han usado a la perfección este propósito, pensando formas de ayudar a la humanidad a evolucionar, bien con sus inventos, investigaciones, tratados  y estudios.

En estos momentos el uso de la mente se ha minimizado a las preocupaciones del día a día, obsesionarse con conseguir riquezas, más de todo, controlar  cada movimiento de la vida y dar vueltas y vueltas a los pensamientos mientras giramos en una rueda de ratón llena constante confusión, alejándose así de su propósito original.

El ego nos fue implantado para ayudarnos a tener iniciativas, fuerza de voluntad, capacidad de emprender nuevos caminos sin miedos y  tener seguridad en nosotros mismos. Al  igual que la mente, se ha corrompido y el uso que le otorgamos va dirigido a sentirnos ofendidos, a competir por ser el mejor, a tener razón, a pensar más que a sentir, a sentirnos inseguros, permitiendo que el ego tape esa inseguridad y falta de conexión con lo que realmente somos, mostrando el falso control, el poder en desequilibrio, la absurda superioridad y altivez que mostramos en cada momento de  nuestra vida. Alejándonos de su verdadera misión.

El alma, es el contenedor de todos nuestros registros, memorias, creencias, genética, vidas anteriores, etc..  El alma guarda todas y cada una de nuestras experiencias, el karma acumulado y lo vivido en toda la existencia. Ella es el disco duro donde todo absolutamente todo, es grabado. En el alma esta todo lo que debemos sanar, recordar, aceptar, conocer y amar.. es el mejor programa donde entrar y encontrar aquello que necesitamos para seguir evolucionando.Es un mapa de obligado estudio, para llegar a la meta.

El espíritu no es lo mismo que alma, a veces crea confusión. La conexión con el espíritu nos lleva directamente a la unidad. El espíritu está conectado con el todo, con el absoluto, con el planeta, sus habitantes, el universo entero y toda la creación. El espíritu es Dios, es uno con la inseparable unidad.La conexión con Él nos lleva a sentir que somos agua, viento, una flor,una mariposa, un árbol y de que formamos parte  de la inmensa creación. Conectar con el, es conectar con nuestra  ilimitada esencia divina.

Para una salud y evolución consciente hemos de encontrar el equilibrio entre estas partes, cuidando el cuerpo como algo sagrado que ayuda a nuestro a ser a manifestar su divinidad. Al ego mental hemos de darle su sitio, domesticándole y dejándole exclusivamente  actuar desde su función original, para nuestro mayor bien y el bien de la humanidad. Al alma, hemos de amarla, comprenderla, comunicarnos con ella para resolver sus tristezas, heridas y todo lo acumulado que la impide estar completamente sana en amor, luz y conciencia. Y para el espíritu, dejarnos fluir por su sabiduría, su bondad, su grandeza y amor absolutos, eliminando el miedo a ser uno mismo, a la supervivencia, a la pérdida, a la muerte. Teniendo plena confianza en que todo esta bajo un orden perfecto siempre a nuestro favor, con un propósito mayor de evolución y sobre todo permitirnos recordar la unidad a la que pertenecemos .

Desde mi cuerpo, mente, alma y espíritu: el Dios que hay en mi, saluda y ama al Dios que hay en ti.

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