En ocasiones nos vemos en encrucijadas difíciles de franquear. Nos encontramos en una situación donde no sabemos que decidir,la confusión mental y la falta de claridad asolan nuestro día y nuestra noche. tratamos de encontrar la mejor respuesta y para ello removemos una y otra vez nuestros pensamientos y emociones sin descanso. Como resultado de esto, nos llega mas confusión, agobio, estrés, enfado y un sinfín de emociones.

La emoción más dañina que acontece es el MIEDO, miedo a decidir, a dar el paso, al futuro, al que sera de mi,etc..
Esta situación si no se corrige pronto comenzará a somatizarse en el cuerpo, provocando dolor lumbar y de riñones de forma inusual y continua.

El cuerpo es como una gran fábrica donde si algo está distorsionado en la primera línea de fabricación (osea la mente) va a afectar al resto de la producción. Nuestro cuerpo somatiza las emociones derivadas del pensamiento de una manera asombrosa.
Observa como te sientes cuando tienes pensamientos negativos, el estado en el que se encuentra tu cuerpo puede ser de cansancio, tensión, rigidez,incluso dolor de estómago o muscular.

Ahora recuerda como te sientes cuando tienes pensamientos positivos. Observa como estas más relajado, liviano, distendido y alegre.
Nuestros pensamientos junto con la emoción que provocan, afectan enormemente a todo nuestro cuerpo.
Volviendo a la decisión, lo importante en una situación de duda, es elegir.

Para elegir correctamente debemos de seguir ciertas reglas. La principal es que lo que escojas sea siempre bueno para ti , independientemente de cómo afecte a los demás. De hacerlo al contrario a la larga comprobaras la equivocación.
La siguiente regla es que la elección te ayude a crecer. Una situación que te mantiene paralizada, bloqueada o frenada en tu propia evolución, es como un barco que se está hundiendo y tu te hundes con el.

La decisión de salvarse es únicamente tuya, tu eres la única dueña de tu vida. Todo lo que no avanza, se atasca y acaba muriendo. Esta muerte es dura, pues cuando llega el momento uno se da cuenta que no ha vivido.

Estamos en un tiempo de avance interior, donde lo que ya no es necesario se deja atrás, al igual que las personas que no quieren seguir avanzando. Aquellos con los que hemos insistido en su cambio y nunca se ha producido (familiares, pareja, amigos…) Es tiempo de seguir adelante, solo o acompañada de aquellos que si quieren evolucionar hacia una mejoría en sí mismos y por resonancia en la sociedad.
La decisión ha de ser tomada teniendo en cuenta esto. Una vez tomada, no te preocupes por dar los pasos más rápido o despacio. No provoques conversaciones que no llevan a nada. Aguarda el momento en que tu ser esté preparado y tranquilo.
Confía en que hay un universo perfecto que tiene todo planeado. Lo único que debemos hacer es tomar la firme decisión de lo que quiero.

No hay que hacer nada más. Confía plenamente y abandona toda proyección, preparación o plan. Todo va a llegar solo. EN el momento en que decidimos, nuestro dolor de riñones desaparece. PRUÉBALO¡¡
NOS CUESTA MÁS SOLTAR LO VIEJO
QUE AVANZAR HACIA LO NUEVO

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